¡EY CHE! A VOS TE ESTOY HABLANDO. ©
Sí, sí a vos. A vos que en aquel blog o en el otro chat te tiré suave del mentón y te acaricié la barba para susurrarte al oído “Dicen que a los que leen mis relatos les salta la lechita” , atrayéndote de la misma manera que las sirenas le cantaban a los soldados de la tripulación de Ulises melodías dulces con sus voces frescas y las tetas al aire para luego comérselos. A vos que viniste en busca de mi consuelo a pesar de la distancia y del anonimato. A vos el que me pediste el skype, el whatsapp, la dirección de mi casa, la de mi abuelita, que me preguntaste una y otra vez a cuantas cuadras vivía de la estación de Quilmes para arreglar un encuentro. A vos te hablo, si, si a vos que estás leyendo esto. El que quiere que se la chupe, se la muerda, la trague, le tome la leche hasta dar arcadas; el que desea que le lama la cabeza haciendo círculos con el preseminal y lengua. A vos, el ...