Entradas

VISTAS

SEGUIDORES

PAJA "LAIKIN LANDN" ©

Imagen
  Me levantó del culo hasta apoyarme en su delantera y aproveché para rodearlo con las piernas, no porque tuviéramos super fuerza sino que aprovechábamos la poca gravedad dentro del agua que nos ponía lentos y livianos.   La piel caliente, en una contradicción cutánera, se erizaba y ponía los pelitos parados mientras él me  acariciaba los muslos intentando no perder estabilidad por el movimientos de las olas. Trataba de lograr un ritmo parejo  entrando y saliendo de mi entrepierna, pero se hacía casi imposible me penetrara cómodamente, porque no era no  era cómodo el lugar, tampoco caliente, más bien complicado, aunque esto no nos enfrió la excitación de hacerlo en público.   Existe un gran mito y es creer que dentro del mar   todo es más suave, que penetrar a una mujer bajo el agua hace que las cosas fluyan de mejor manera,  como si el pene de algún modo representara a un pez que se desliza cómodo en su hábitat hasta entrar contento en su cuev...

¿POR QUÉ LOS RELATOS? ©

Imagen
Judit Páprika Escritora erótica y de sexo explícito.   Fanática del sexo consensuado y experimental. Purista hasta el tuétano, aunque cada vez menos. Amo escribir sobre mis experiencias jugando a que los lectores descubran cuáles son las licencias de escritura que me tomo en cada relato, sin embargo todos, total o parcialmente, son basados en hechos reales míos. ¿Por qué los relatos? ¿Por qué el blog? Lo que muchos me preguntan “¿Son reales?” “Lo haces para ganar dinero ¿No?”, “¿Quieres hacer negocio, zorra?”, “¿Por qué el blog?” Abrí la puerta corrediza del bañito de servicio que años antes había usado una mucama y que ahora cumplía la función de escobero. Corrí los baldes, otros envases de limpieza y saqué la caja apoyada sobre el bidet. Cuando la deposité en el suelo un racconto de escenas   me aceleró el recuerdo de cuando descubrí la magia de ese artefacto. La presión justa de largar el chorrito que no tiene nada que envidiarle a los duchadores de mano.   Acto segu...

LIMPIEZA GENERAL I ©

Imagen
Después del almuerzo le pidió a Esteban que le sostuviera la escalera desde abajo para que pudiera subirse a limpiar los libros que nunca eran escogidos, pero que igual juntaban polvo.    La escalerita era vieja,   tambaleaba un poco y le daba vértigo treparla. Meses antes le había reclamado a su patrona que la cambiara porque no quería sufrir un accidente, pero doña Clelia ignoró su reclamo,   en cambio mandó a su hijo a que la ayudara cada vez que ella tuviera que hacer esa tarea. En un principio, el joven refunfuñaba por esto,   pero a medida que fue creciendo y ya terminada la adolescencia, consideraba que sostenerle   la escalerita a Mecha era un ritual que no cancelaría por nada del mundo. Esteban, Tebi para la familia,   se había parado debajo de los escalones,   justo donde no se debe pasar si se quieren evitar siete años de mala suerte. El primer tiempo él afirmaba las manos en las maderas de los costados,   pero luego de unos días...

LIMPIEZA GENERAL I © (Avance en audio)

Imagen
 Se publica el 23/3      FRAGMENTO  Todos los derechos reservados  ©

AQUELARRE © 🌈

Imagen
No hay peor error para estimular el clítoris    que tratarlo desde el primer momento con violencia. La fricción debe ser progresiva, tentadora, siempre alrededor antes de asaltarlo. Caricias cercanas no directas que lo pongan en alerta y lo hagan desear, porque el prepucio clitoriano es tan sensible y tímido como una mujer dolida, de la que no se espera que en la intimidad sea la más sucia y puta de todas, y no se puede descubrir su costado delicioso si se la trata con rudeza desde el vamos. Se debe ser paciente, para que sola despliegue su lascividad animal escondida.    Patricia no era atenta a estas cosas y me metía el dedo o rascaba presionando mucho haciéndome dar saltitos de pelvis hacia atrás para apartarme. En cambio Helena... Creo que en ninguno de los otros campamentos anuales a los que asistimos durante toda la secundaria operamos con tanta precisión como esa vez, porque sabíamos que era el último, luego   cada una tomaría distintos rumbos, a trabajas...