¿POR QUÉ LOS RELATOS? ©
Judit Páprika
Escritora erótica y de sexo explícito. Fanática del sexo consensuado y experimental. Purista hasta el tuétano, aunque cada vez menos. Amo escribir sobre mis experiencias jugando a que los lectores descubran cuáles son las licencias de escritura que me tomo en cada relato, sin embargo todos, total o parcialmente, son basados en hechos reales míos.
¿Por qué los relatos? ¿Por qué el blog?
“¿Son reales?” “Lo haces para ganar dinero ¿No?”, “¿Quieres hacer negocio, zorra?”, “¿Por qué el blog?”
Abrí la puerta corrediza del bañito de servicio que años antes había usado una mucama y que ahora cumplía la función de escobero. Corrí los baldes, otros envases de limpieza y saqué la caja apoyada sobre el bidet. Cuando la deposité en el suelo un racconto de escenas me aceleró el recuerdo de cuando descubrí la magia de ese artefacto. La presión justa de largar el chorrito que no tiene nada que envidiarle a los duchadores de mano. Acto seguido me encerré, bajé el short y la bombacha, regulé las llaves caliente y fría y me senté. Su magia seguía intacta. El agua golpeaba a mi gusto e Involuntariamente me hacía mover la cadera en círculos cortos, cerrar los ojos, relajar la boca y sostenerme con ambas manos del borde de la losa.
Junio veinte veinte: tomé el celular y me escondí en el bañito. Le mandé el enlace de meet porque la llamada por whatsapp entre Buenos Aires y Lima se cortaba mucho y parecía ser el medio más efectivo para oír sus gemidos y retribuirle los míos por el altavoz. Me senté en el bidet, dejé que el agua tibia comenzara a golpear suave contra mis labios, entre mis labios. Yo contaba con un elemento que hacía las veces de lengua en cambio él sólo su mano, pero nos conformábamos, creíamos que era mejor eso que nada. Me describía cuanto moquito le salía de la punta de la verga cada vez que me oía decir su nombre y para cuando ambos decidímos abrir cámara complementando los audios, los estallidos no tardaron en llegar. Sus dientes asomados con una expresión similar a la del ardor, mis ojos apenas abiertos, no así mi boca y el desenlace inmediato, leche, pis, moquito, baba, gemidos, piernas tensas y muy abiertas sobre el sanitario, palabras al aire incoherentes, inconexas, inalcanzables para describir el clímax, tratando de resumir estúpidamente todo en frases escasas: <<Me estalla la cabeza>>, <<¡Auch! Leche. ¡Cuánta leche! Mi leche. Si yo te la paro me pertenece, es mi leche, ¿Es mía amor? ¿Es mía?, ¿Es mía?...>>
Mi asexualidad declarada culpa de un mal de amor tambaleaba con el aislamiento, porque antes de eso contaba con algo que no fui consciente de tener al alcance, es que yo necesito seducir constantemente, por ende preciso gente alrededor. El solo hecho de no contar con esa posibilidad me hizo dar cuenta de que muchas pequeñas situaciones cotidianas que pasaron a ser prohibidas de la noche a la mañana me causaron algún tipo de abstinencia. Nunca mejor aplicada la frase “Uno no se da cuenta de lo que tiene hasta que lo pierde” No poder coquetear dónde, cuándo y con quién se me dé la gana. Mi compa de laburo que se pega apenas a mi brazo para leer juntos la pizarra de informes en la dirección, no poder llamar a “…” para desahogarnos en un hotel o en su auto, no poder mirar de refilón al mecánico de la esquina que sale a la vereda para desperezarse asomando la panza por debajo de la remera cada vez que me ve pasar para hacer las compras, la chica del Mac que me mira la boca mientras me toma el pedido y le devuelvo la mirada sonriendo. Cosas simples que me hacen sentir viva y que ya no tengo y que recuerdo con una nostalgia extraña, de un pasado cercano.
Octubre. Despierto de la siesta. Quedo sentada junto a la cama pensando, despabilándome y el primer ataque de llanto aparece incontrolable, eterno, profundo me invade sin explicación, luego llegaron los otros. Después terapia por zoom para poder encontrar una explicación clara. Primera sesión: breve presentación <<Hola soy Raquel, Lautaro no podrá atenderte por problemas familiares. Sus padres son personas de riesgo>> charla y llanto. Segunda sesión: llanto. Tercera sesión: llanto. Cuarta sesión una ráfaga de lucidez me deja ver la raíz de mi angustia a pesar de los ojos hinchados por la sal de las lágrimas:
- -Extraño coger, eso es. Morder, besar, arañar un culo mientras lo empujo a mi entrepierna para que no salga. ¡Qué rico! Un abrazo cálido con el hombre o la mujer que me gusta. Colocando la cabeza en su hombro y direccionando la nariz hacia el cuello para oler su pelo. Necesito un abrazo extenso de ojos cerrados, de susurros, mis tetas apoyadas en su pecho, balanceándonos lento, imperceptible, con sonrisas, acariciando la espalda con arañazos que ericen la nuca. Pasarme un pene babeado por los labios y jugar a que los pinto, a que hago hilitos con la cabeza y mi boca. Coger. Saborear la gota de leche que queda pegada en el glande y no quiere caer. Dar un sopapo acabando, tirar del pelo para que la nuez de Adán resalte y luego besarla. Cuchichear bajo las mantas, sobre la comisura de una boca que me responda con más secretos, que me hable dulce. En fin, Coger…eso extraño.
- Yo también – agregó seca mi nueva psicóloga mientras tragaba saliva ante mi explicita declaración.
- ¿Vos estas casada? – pregunté
- Si.
- ¿Entonces?
- Por eso – reímos por su chiste implícito - ¿Y si probas con cibersexo? – agregó luego.
- Ya lo hice, pero al cortar el vacío es enorme. Quedo peor que al inicio, demasiado frío y me desconcentro.
- ¿Cómo que te desconcentras?
- Claro. Es que es muy despersonalizado aunque nos estemos viendo. Sin no hay tacto no puedo hacer varias cosas a la vez. Me gusta ver, pero no tocarme. Una cosa o la otra y no resulta gustarle a la otra persona. Como el sesenta y nueve, es una mierda el sesenta y nueve, también me desconcentra.
- Entonces escribí.
- ¿Pero qué escribo?
- Lo que te venga en ganas respecto de lo que estas pasando. Vos sos profesora, sabes hacerlo bien.
- Ok
Noviembre de compulsión:
Al Marqués de Sade cuando le prohibieron escribir sus concupiscencias, lo encerraron en un cuarto austero que no contaba más que con una mesa, silla y catre, para que se mantuviera lejos de la tinta y el papel, entonces tomó la astilla de una pata de madera, la hundió en sus venas para seguir escribiendo con sangre las paredes del cuarto casi vacío. Escribió y escribió hasta desmayarse. Nada produce mayor rebelión interna que la prohibición. Yo contaba con más elementos que él pero lo entendí, profundamente lo entendí y la abstinencia pasó a ser mi cárcel, y el deseo el combustible que me fornicaba el cerebro y agolpaba los recuerdos que luego plasmé tecleando a una velocidad demencial en un Word que ofició de astilla hasta que pudiera sacar todo mi apetito acumulado. Como verán, sigo con hambre.
Llegó TREN, mi primer relato, mi primera anécdota, el que cuenta cuando apoyé fuerte el culo contra la bragueta de un hermoso hombre perfumado de camisa rosada en el Sarmiento <<Puta madre, ahora ni viajar puedo>> Después del punto final, la humedad. Algo del sabor reminiscente de un tiempo donde se podía viajar con libertad me hizo latir la entrepierna. Después…después el bidet. Más luego, la ocurrencia de hacer públicos los escritos, le emoción del anonimato <<¡Qué escándalo si alguien se entera que escribo estas cosas!>> Después, jurarme a mi misma de jamás mostrar la cara, después el blog, después más relatos, después la novela, después lo mejor de lo mejor, lo inesperado, lo más rico: la devolución de los lectores.
La perplejidad de experimentar una sensación nueva que me hizo hervir el cuerpo, un calor que superaba a cualquier Skype, a cualquier porno o chat: Videos largando leche mientras gritaban mi nombre, tributos (Algo que no tenía idea que existía antes del blog), fotos con magníficas erecciones, con apetecibles pechos pequeños, rosados que me hincharon la boca provocándome sed, poemas, canciones, la continuación de alguno de mis relatos, propuestas, tentadoras propuestas, dibujos de cómo me imaginaron o de alguna mínima parte del cuerpo que me animé a mostrar. Entendí entonces que no estaba sola, que esta compulsión por desplegar el deseo era colectiva y que esta desesperación no la transitaba solo yo. Después el bidet leyéndolos, oyéndolos, pensándolos. Complacida, correspondida, mucho más tranquila. Era como si todos los que me respondían lanzaban su leche sobre mis tetas paradas. Un calor que me hacía palpitar el cerebro, los genitales. Un morbo distinto, nuevo y distinto.
Cada morbo tiene un nombre y no supe denominar el mío. Corrí a Google y escribí “Nombres de los distintos tipos de parafilias” y ahí estaba la lista pero bajo un título que me ofendió demasiado “Catálogo para las prácticas sociales enfermizas”, más abajo consejos de cómo evitarlas <<Pero si no quiero evitar nada, yo amo mi morbo, quiero quedármelo>> “Somnofilia, Cliasmafilia, Acrotomofilia,…” <<¿Lectofilia no existe?>>
“Sos mejor que el viagra”, “Esto es mejor que una porno” y no cito estas declaraciones por creída o por ser arrogante, son palabras que me repiten muchos en diálogos íntimos, suelo ser arrogante solo si lo son conmigo, pero si me conocieras, si tan solo me conocieras un poco más, sabrías que estuve años tratando de encontrar en qué tengo talento realmente y mientras me formaba profesionalmente en otras tantas cosas y descartaba que pudiera considerar al sexo un campo donde desplegar saberes, experiencias, donde aprender, porque aprendo cada día de lo que me cuentan los lectores, entenderías que este blog llegó cuando tuvo que llegar y me hizo falta una fucking crisis para descubrirlo y para que vos y yo ahora estemos entablando esta comunión de deseos.
“Sos una puta pretenciosa y poco humilde” Sí. Pero decime una cosa, si vos fueses bueno, realmente bueno en algo ¿Acaso no lo reconocerías y lo mostrarías al mundo orgulloso? Lo mismo me pasa, sólo creo, que pude conjugar mis dos pasiones: las palabras y el sexo y como resultado, mis relatos, mis novelas. Pero tranquilo que estuve casi veinte años buscándole la vuelta, la forma de hacer algo que complaciera a los demás tanto como a mí. Y éste espacio, este insignificante blog sumergido en el extenso universo de la literatura erótica, desconocido para muchos, es un poco el resultado de esa búsqueda y te lo entrego, te lo presto, para que te acaricies frente a la pantalla, conmigo compartiendo las mismas ganas, las mismas perversiones.
¿Existe mejor incentivo que la devoción? ¿Existe mejor estimulante que meterme en tu pensamiento el día entero? porque acá cerras la página pero yo me quedo en tu lóbulo frontal carcomiéndote la modestia como una ratita en celo que te roe el recato, la compostura para que te deshagas recordando lo que instalé en el imaginario, para que despliegues libre tu mástil en mi nombre o arrimes tus dedos a los labios y sacudas, en el baño, en la cocina, detrás de un mostrador, en tu auto, en tu cama… donde estés y dejes de ser vos para que seamos vos y yo consumados en una única y rica paja. Vos frente a tu pantalla, yo sentada en mi bidet leyéndote. Y como rédito, que luego me regales a mí, tu paravergas profesional, tu leche, tu flujo o frases como la del amigo Patricius:
“Que sorpresa me acabo de llevar leyéndote, hiciste que me sacara la ropa y quedara sentado frente a la pc solo con la camisa, con la verga dura de escuchar tu voz, mis huevos pegaditos y recogidos y mi mano, sin éxito, queriendo imitar tu boca …gracias a ti, siempre a ti. Provocas en mí un efecto que no entiendo. Leo tu nombre y me crece”
Así como él, otras miles de personas despliegan conmigo su costado más impúdico y se permiten ser en esencia lo que realmente son, no como aparentan ser en lo cotidiano, esa parte no me interesa, se la dejo a la coyuntura de sus rutinas. Soy un ser social y te necesito, no soy nada sin vos, no soy nada sin tu verga afuera, sin tus dedos rascando los labios.
¿Y vos para qué naciste? ¿Ya lo descubriste? Decime, tal vez fuiste hecho para amarme. Es ególatra buscar siempre que me desees y alabes pero a todos nos gusta eso, la diferencias es que yo lo asumo abiertamente. Calentate conmigo porque me calienta que te calientes y ¿Sabés que creo? Que si existiera la profesión de “Calientapija profesional” o “Mojavulvas” yo tendría todos los honores, porque creo que nací para chupar, calentar, disfrutar del sexo, reír y escribir. ¡Ah! y comer como una mersa haciendo "¡Mmmm la puta madre qué rico es esto!"
Entonces, para los que me preguntan una y otra vez por qué los relatos, por qué el blog, ya tienen los motivos, también les respondo "¿Y por qué no?" y para los que se enojan porque no les regalo la novela así como hago con los relatos y me repiten sin descanso “puta”, “zorra”, “tragaleche” les contesto "Gracias. Sí, la más puta de todas, pero para vos la mejor putiescritora y si querés más pagame, porque el arte vale ¡Pendejo!"


je je je je ay Judi cada día me la pones mas tieza asta cuando te enojas jejeje pinche pendejos esos, ya mi reina sepa que la amo
ResponderBorrarnaaa no me enojé ni un poquito 💋💋💋
BorrarDE SOLO IMAGINAR SE PARO
Borrar💋💋💋
BorrarJudith, hasta aclarando las cosas eres capaz de hacer que todo se caliente y suba hasta el cerebro, sigo sin saber como lo haces, es cierto, pero solo de ver un escrito nuevo ya la calentura está presente.
ResponderBorrarEres una escritora buenisima, y el tema da lo mismo, lo eres y punto.
♡♥💕Hermosas palabras, hermoso vos ♡♥💕
BorrarHola
BorrarGracias por existir , Siempre entro al blog aunque nunca he comentado nada , Tus relatos me sirven de consuelo para la mala vida sexual que tengo , y sobre todo cuando pones audios , me haces llenarme la mano de leche... Gracias por existir!Te quiero mucho
ResponderBorrarViste, no estas solo, como vos y yo somos muchos y me alegra acompañarte. Gracias a vos también, porque si no me leyeras yo tampoco sería Jud
BorrarMe encantó!!! Nuvamente te lo digo por acá...
ResponderBorrar💋 Gracias por la ayuda Jorge 💋
BorrarPlacer por placer...
BorrarEs el mejor consejo que tu psicóloga te pudo dar, gracias a ella descubrimos esta forma de placer mutuo. Encantas con tus palabras♥
ResponderBorrarSiiiii, yo también le agradezco. Gracias lindo, me alegro que te guste lo que escribo y si querés escuchas los audios completos te invito a mi canal de telegram @RelatosPicanteByJudP Besitos
Borrarjooo felicitame a tu sicologa mujer que lo haces de maravilla
ResponderBorrar💋💋💋
BorrarMe alegra demasiado que gracias a ese consejo estés aquí ahora 🥰
ResponderBorrar💋💋💋
BorrarWow que rico delicioso hermosa linda bella preciosa excelente me encanta aparte de hermosa linda bella preciosa sexy sensual divina saludos buen fin de semana
ResponderBorrarGracias Miguel, te mando un beso fuerte y me alegra mucho que mi material te guste lindo ¡¡¡MUAC!!!
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