GLORY HOLE I ©
Emilia se había casado con Dios, pero en el devenir de los días no sucedía nada de lo que supuso que sucedería en las nupcias pupilas, como sí ocurría entre los esposos luego del matrimonio para sosegar las necesidades de la carne. Tampoco sabía a ciencia cierta qué era eso que se hacía en esa circunstancia, sin embargo tenía una pálida idea por lo que le habían contado unas primas confusas ya casadas con meros mortales, y sobre qué órganos se usaban para perpetrar el tiempo en la intimidad. La poca información que tenía, era gracias a las clases de anatomía, que había recibido en su instrucción para llegar a ser una mujer santa. En ese entonces, usaban un manual con las partes pudendas censuradas por hojitas de postic amarillo; tarea titánica que emprendía el padre Ignacio cada vez que llegaban las cajas de libros del ministerio, para que sus pupilas no flaquearan ante las tentaciones del pecado capital contra el sexto mandamiento, que atentaba...